
La Seguridad Eterna: Su Significado. Por H. A. IRONSIDE
Cuando hablamos de la seguridad eterna del creyente, ¿qué queremos decir?
Queremos decir que una vez que un pobre pecador ha sido regenerado por la Palabra y el Espíritu de Dios, una vez que él ha recibido una nueva vida y una nueva naturaleza, que ha sido hecho participante de la naturaleza divina, una vez que ha sido justificado de toda acusación ante el trono de Dios, es absolutamente imposible que esa persona pudiera alguna vez ser de nuevo un alma perdida.
Habiendo expresado esto, permítanme decir lo que no queremos decir cuando hablamos de la seguridad eterna del creyente.
No queremos decir que necesariamente resulta que si alguien profesa ser salvo, si pasa al frente en una reunión, le da la mano al predicador, y dice que acepta al Señor Jesucristo como su Salvador, que esa persona esté eternamente segura.
No significa que si alguien se une a una iglesia o hace una profesión de fe, es bautizado, participa de la cena del Señor, y se interesa en la obra cristiana, que esa persona esté segura para siempre.
No significa que porque alguien manifieste ciertos dones y ejercite estos dones en el testimonio cristiano, que esa persona necesariamente esté eternamente segura.
Nuestro Señor Jesucristo dijo a la gente de su tiempo, como está registrado en:
Mateo 7:21-23: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos mucho milagros? Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad.”
Tales personas entonces pueden haber sido muy activas en lo que se llama la obra cristiana –han predicado, han echado demonios, es decir, su influencia ha sido tal que hombres y mujeres han encontrado liberación del poder satánico por medio de sus ministraciones en el nombre de Jesús, han hecho profesión con sus labios, han llevado a cabo muchas obras maravillosas, pero son encontradas en aquel día entre los perdidos, y cuando invocan su gran actividad y su ímpetu en el testimonio cristiano, el Señor les dice:
“Nunca os conocí”
Observe, Él no les dice:
“Solía conocerles, pero han perdido mi favor y ya no les conozco.”
Él dice:
“Nunca os conocí”
Popularity: 1% [?]






![Validate my RSS feed [Valid RSS]](http://www.rsvperu.org/wp-content/uploads/2009/11/valid-rss.png)
