
La Fe de unos Amigos que permitio la sanidad de un paralitico. La historia del Mesías, Natán el paralítico y sus amigos.
Hice este breve relato, espero te bendiga mucho. Esta basado en:
Lucas 5:18-26
18 Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico, procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él. 19 Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho, poniéndole en medio, delante de Jesús. 20 Al ver él la fe de ellos, le dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados. 21 Entonces los escribas y los fariseos comenzaron a cavilar, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios? 22 Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les dijo: ¿Qué caviláis en vuestros corazones? 23 ¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? 24 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. 25 Al instante, levantándose en presencia de ellos, y tomando el lecho en que estaba acostado, se fue a su casa, glorificando a Dios. 26 Y todos, sobrecogidos de asombro, glorificaban a Dios; y llenos de temor, decían: Hoy hemos visto maravillas.
La Historia
-Joab, Eliu, Joacín y Betuel son amigos de Natán, un joven paralítico, quien postrado en su lecho de dolor, veía los años pasar, y el estaba condenado a vivir dependiendo de los demás.-
-Oh Natán, cuanto sufría a diario, su cuerpo no respondía como él lo desearía, cuando tenia que ir al baño, o tenia que ser bañado tenia que ser ayudado por otros. Su cuerpo se llenaba de escaras a causa del poco movimiento.-
-Natán, pensaba que la muerte era el mejor regalo para alguien que como él, sufría viviendo-
-¿Porque Dios me ha echo esto? gritaba a veces, Natán, cuando con vergüenza, cuando su cuerpo era aseado por otra persona y él con mucha desdicha, asumía esa condición tan penosa.-
-Ya nada era igual, para Natán, desde aquel terrible accidente, que lo postro en esa cama. El como todo joven decidió vivir, a partir de sus sensaciones, emociones, adrenalina pura y de su manera de ver la vida lejos de Dios y sin tomar en cuenta lo que sus padres le dijeren. Resultado: un ocasional accidente, que lo tenía ahí, postrado, invalido y paralítico.-
-En Capernaum, el pueblo cercano al mar de Galilea, el tumulto aglomeraba a muchos, por ahí estaba pasando Jesús, el Nazareno, como otros lo llamaban. Se decía de él, que sanaba enfermos, y que a muchos había resucitado. Los que estaban poseídos por demonios, que los inducían a vicios y otros males emocionales, era liberados a su sola palabra y orden. En el pueblo todos hablaban de él, de Jesús de Nazareth.-
-Es así como Joab, Eliu, Joacín y Betuel, inesperables amigos de Natán, se animaron a visitar a Jesús, como pudieron se acercaron a él, quien ya estaba en una casa sentado, bendiciendo a todos y orando por enfermos que eran sanados de inmediato luego de que Yeshua perdonaba sus pecados. Poco a poco la casa se llenaba y ellos estaban ahí presenciando de manera directa, lo real que era Jesús y su gran amor.- Ellos observaban la tierna mirada de Jesús, quien a veces lloraba con los que lloraban y luego sonriendo sanaba sus males a la vez que les impartía su perdón consolador. Todo era tan puro alrededor de él. Y luego al escucharlo hablar, sus palabras entraban a sus corazones, él hablaba del amor de Dios para todo ser humano, y de su misión de dar su propia vida en rescate de los seres humanos. Jesús, posa su mirada sobre ellos, y ven en él, tal pureza y verdad que deciden amarlo y entregar su vida aquel que lo sabe todo, que cambia todo el existir del
ser humano y sobre todas las cosas perdona los pecados, y reconcilia al ser humanos con su creador.-
- De inmediato en sus mentes aparece el triste recuerdo de aquel día funesto cuando Natán se accidento, cerca al lago de Genezareth, y debido a ello quedo paralítico. Todos se miran el uno al otro y sin decir palabra salen raudos, como pueden de la casa, que ya para esa hora, esta repleta de gente.-
- ¡Tenemos que traer a Natán! ¡Natán tiene que encontrarse con Jesús! ¡El puede perdonar sus pecados! ¡El le puede sanar el cuerpo y su alma atribulada, por la depresión y la desesperanza! ¡Si solo Jesús, puede hacerlo!-
-Comentan entre ellos-
-¡Natán tienes que venir con nosotros!- le dice Joab- hemos encontrado a Jesús, el Mesías, el te puede sanar, así que vendrás con nosotros. No preguntes nada mas -agrega Betuel.-
–Natán protesta, porque desea saber mas detalles de todo lo que esta pasando, quiere saber mas sobre Yeshua, quiere saber hacia donde le llevan con tanta prisa y con tanta alegría y esperanza reflejada en sus rostros.- -Toman la camilla y llevan a Natán a toda prisa rumbo a la casa donde esta Jesús.-
-La casa esta repleta de gente y no pueden entrar- -Casi al borde de la desesperación no saben que hacer- -Mas Joacín dice:
-Por el techo, hay que subirlo, si por ahí- -Y así lo suben y abriendo un hueco en el techo de paja, y con la ayuda de cuerdas dejan caer poco a poco a Natán en su camilla.-
-Natán guarda silencio, estupefacto de todo lo que pasa alrededor de él. Ve a gente, mucha gente llenando el lugar, algunos alaban a Dios y se gozan. Otros adoran a Dios porque sus pecados le han sido perdonados. Todo esto es nuevo y raro para Natán – -El piensa: ¿Qué estará pasando aquí? – -Ya había antes oído de la fama de Jesús, el hijo del carpintero, pero nunca lo había visto-
-¿Cómo será él? – -Sin percatarse que esta ya en la cúspide del techo, De pronto es bajado poco a poco desde lo alto del techo.- -Natán no sabe que hacer, su camilla por fin toca el suelo – Todos están absortos al ver a una camilla que desciende desde lo alto del techo- ¿Qué será todo aquello? – -se oye un gran mormullo en el pequeño recinto –
-Finalmente el silencio impera y ahí esta Natán en su camilla acostado frente a Yeshua, el Mesías-
-De repente su mirada se choca con la de Jesús, quien lo mira con cariño.- -Por fin puede conocer al gran Jesús, cara a cara- – Jesús mira hacia arriba y ahí están los amigos de Natán quienes sonriendo y con la fe a flor de piel, están convencidos que Jesús, sanara a su amigo.-
-Natán no sabe que decir, pero aun en su corazón, muy en el interior de él, no puede creer, que Jesús lo sane-. -Hasta que escucha la voz suave y firme de Jesús diciendo: ¡Hijo, tus pecados te son perdonados!- -Pero ¿Como esto?- piensa Natán- Debió decirme primero: ¡Se sano! – -Natán no entendía que antes que sanar el cuerpo, Jesús, quiere resucitar el espíritu muerto en delitos y en pecados para luego sanar el alma renovándola y dándole una nueva mente, una mente pura.–Luego Jesús dice: ¡Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa!- -Natán no puede creerlo, pero empieza sentir como sus piernas se afirman, sus articulaciones se fortalecen y se pone en pie, mientras todos atónitos ven el milagro, echo por Jesús.-
-La muchedumbre da glorias a Dios, en medio de un ensordecedor bullicio – -Y casi todos festejan tan bello milagro – -A excepción de los fariseos, que ocultando su asombro también, al ver el poder del Señor Jesucristo, sobre todo la creación, y que es capaz de perdonar pecados y tan capaz de erradicar la desgracia a su sola voz y orden, no entienden el porque de tan asombroso hecho y del porque de la autoridad de hacedor de ese portento. Tan solo atinan a poner su rostro adusto y despótico –
-Natán y sus amigos no terminan de celebrar- -Hay tal gozo en el corazón de los amigos que tuvieron fe de que Yeshua podía salvarlos y sanarlos que muchos se contagian de su desbordante alegría- -Mientras en medio de la multitud una mujer se abre paso hasta Jesús-
-Era la madre de Natán, que con lagrimas en los ojos, exclama: – -¡Rabino! ¡Adonai sea contigo!, gracias por sanar a mi hijo, gracias por salvarlo y perdonarlo- – ¡Rabino! ¡Eres tu el Mesías el que había de venir!- -Mientras Jesús con suaves caricias le abraza y le bendice, diciéndole: Bienaventurado vosotros que hoy pueden ver lo que muchos profetas y santos de la antiguedad quisieran haber visto, pero no lo vieron- -Y Para esto apareció el hijo del hombre para buscar aquello que se había perdido-
-Mientras tanto Natán con su camilla en el hombro mira al maestro y le dice: -
- Gracias Señor-
-¡Te amo Jesús! –
-Natán mira hacia el techo y dice: ¡Gracias también a vosotros mis amigos, por traerme a los pies de mi amado Jesús, eso demuestran que ustedes son amigos, pero mis amigos de verdad!-
FIN
Dios te bendiga ricamente
Autor: Hno. Rafael Salinas V.
Bocetos de Historias de grandes hechos Bíblicos (Puedes usar este escrito, pero no dejes de nombrar al autor)
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Sta chevre la historia pero de donde sacaron cosas como el lugar del accidente y aun el nombre y el nombre de sus amigos y lo de su madre






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Me gusto la historia, y la compartire con otras personas, gracias por publicarla.
Dios le bendiga hermano.
Carolina Fernandez